viernes, 16 de septiembre de 2016

Más cerca de la realidad.

Podría reducirlo todo a cuatro versos,
pero la realidad es mucho más compleja.

Quizá sea porque escribimos mejor de lo que sentimos
y entonces podría decirte que
tengo un nudo en la garganta de emociones
que no me deja hablar,
que no respiro sino esta ausencia
pero esto es tan solo en esencia lo que vivo.

Que mi historia no es la nuestra
ni es mi mundo:
es abismo en estado puro,
porque nunca he sabido de piedras,
que intento saberte si no estoy despierta,
pero todo esto ni siquiera es mío.

Y tampoco miento si te digo
que estoy en paz con el universo,
pero sigo dando tumbos sin rumbo fijo:
que somos
precisamente porque no somos
porque llevamos media vida volando lejos,
que nuestro ahora está siempre en puntos distintos,
          y no chocamos,
          y deberíamos.

Pero me encanta verte cuando sonríes.