el alma con la paz de quien encalla
después de una tormenta.
Tengo tantas huellas en la piel
que aún me cuesta volver sin salirme del camino
¿Acaso ya no es nuestro todo lo sentido?
Que en nuestro viaje fuimos música,
fuimos arte...
toda una vida que se resume en un instante
para alejarte, por fin, de la rutina.
Es despertar la necesidad,
que no es otra cosa que hacer realidad la esperanza,
saltar.
Tú y solo tú puedes llegar a ser quien quieras ser,
porque el mundo necesita espíritu,
no caminos:
alguien capaz de atravesar la selva.
Eres tú tu propio abismo
y tu propio vértigo:
Dime encontes como sabe la realidad
ahora que hemos tocado el mundo con la punta de los dedos,
ahora que lo hemos vivido todo,
porque nos hemos vivido.
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